La forma de descricipción general de Julio Cortázar permite una imagen de una ciudad en pleno esplendor en los años 60as y 70as. En donde el cronopio tiene forma, pervive y siente un ser en gestación que crece en una jungla de asfalto, pero mejor dejemos que Cortázar lo explique. Para así dar mi propia visión de los cronopios en un espacio desarrollado como Bogotá.